FUENTE: JORNADA (06/12/07)
Mañana, Tabaré Viera entregará a la comunidad riverense un nuevo monumento que pretende destacar, en forma general, la tarea de todos aquellos que se dedican "al voluntariado". Pero, en particular, se trata de "rescatar el homenaje" tributado en su momento a todos aquellos que tuvieron una activa participación en las Brigadas Civiles de 1959.
Junto al monumento conformado por tres cubos donados por empresas locales, se ha emplazado la estela que en 1960, fue donada por el Directorio de AFE, a modo de reconocimiento al trabajo colectivo; honorario y generoso. En éste espacio público, el municipio viene invirtiendo importantes recursos, en una tarea de "cooperación" con empresas que han permitido "cambiarle la cara" a lo que no era otra cosa que un baldío ubicado al lado del Hospital; del Centro de Control Integrado (Terminal Turística); Corralón Municipal y del Estadio Atilio Paiva Olivera.
Las inundaciones de 1959 dejaron como saldo cuantiosos daños en todo el país. El estado calamitoso de la Ruta 5, y ante la imposibilidad de aterrizar en campos cubiertos de agua, el servicio ferrocarrilero se convirtió en el único transporte capaz de unir el norte con el sur.
Pero, también a la vía llegó el desastre. Para revertir la situación, riverenses y santanense unieron fuerzas, conformando lo que dio en llamarse "Brigadas Civiles", nombre que surgió de un concurso, que se identificaba con un logo conformado por los escudos de Rivera y Uruguay cruzados por una pala y un pico.
El trabajo de estos voluntarios se dividió en grupos, y cada uno de ellos, tenía su propia y sugestiva identificación. Cada uno de esos grupos cumplía una tarea concreta.
Con la perspectiva que da el tiempo, y con el agravante que los principales protagonistas han desaparecido, para evitar olvidar nombres, es bueno sintetizar ese trabajo solidario en la figura del Coronel José Agustín Moratorio.
Mañana, Tabaré Viera entregará a la comunidad riverense un nuevo monumento que pretende destacar, en forma general, la tarea de todos aquellos que se dedican "al voluntariado". Pero, en particular, se trata de "rescatar el homenaje" tributado en su momento a todos aquellos que tuvieron una activa participación en las Brigadas Civiles de 1959.
Junto al monumento conformado por tres cubos donados por empresas locales, se ha emplazado la estela que en 1960, fue donada por el Directorio de AFE, a modo de reconocimiento al trabajo colectivo; honorario y generoso. En éste espacio público, el municipio viene invirtiendo importantes recursos, en una tarea de "cooperación" con empresas que han permitido "cambiarle la cara" a lo que no era otra cosa que un baldío ubicado al lado del Hospital; del Centro de Control Integrado (Terminal Turística); Corralón Municipal y del Estadio Atilio Paiva Olivera.
Las inundaciones de 1959 dejaron como saldo cuantiosos daños en todo el país. El estado calamitoso de la Ruta 5, y ante la imposibilidad de aterrizar en campos cubiertos de agua, el servicio ferrocarrilero se convirtió en el único transporte capaz de unir el norte con el sur.
Pero, también a la vía llegó el desastre. Para revertir la situación, riverenses y santanense unieron fuerzas, conformando lo que dio en llamarse "Brigadas Civiles", nombre que surgió de un concurso, que se identificaba con un logo conformado por los escudos de Rivera y Uruguay cruzados por una pala y un pico.
El trabajo de estos voluntarios se dividió en grupos, y cada uno de ellos, tenía su propia y sugestiva identificación. Cada uno de esos grupos cumplía una tarea concreta.
Con la perspectiva que da el tiempo, y con el agravante que los principales protagonistas han desaparecido, para evitar olvidar nombres, es bueno sintetizar ese trabajo solidario en la figura del Coronel José Agustín Moratorio.