lunes, 3 de noviembre de 2008

11er. Congreso Nacional de Ladrilleros en Salto

Si bien Rivera se cuenta entre los iniciadores, el movimiento nacional de ladrilleros se expande día a día y estructura un espacio económico ampliamente reconocido y aceptado. De acuerdo a las últimas estadísticas, el movimiento agrupa a 3 mil unidades productivas en todo el país, representando a su vez, más de 12 mil puestos de trabajo.

Estas informaciones se han confirmado en vísperas de la realización, en la ciudad de Salto, del 11º Congreso Nacional de Ladrilleros, los días viernes 21 y sábado 22 de noviembre próximo. El mismo es organizado por la Mesa Salteña de Ladrilleros, la Mesa Nacional cuya vicepresidencia la ejerce el riverense Balostro y la propia Intendencia de Salto.

Será en el local salteño de la Asociación de Empleados Bancarios del Uruguay (AEBU) y contará con la participación de más de 10 ladrilleros de la ciudad de Concordia, Argentina. El secretario general de la Mesa Salteña, Ramón Gonzalez anunció en las últimas horas que ya son 11 los productores argentinos que han confirmado su participación.

La importancia socioeconómica de los ladrilleros no ha sido, históricamente, reconocida, pese a ser obvia dado que son los productores del principal elemento contructivo – el ladrillo de campo – de la industria de la construcción. Política y socialmente es un sector marginado, como la de tantos otros oficios tradicionales ligados a la explotación de la tierra. En esa calidad han estado siempre fuera del sistema oficial de bienestar social, padeciendo además de todas las consecuencias negativas que trae aparejado la discriminación económica y social, especialmente las derivadas de la extrema pobreza.

Por iniciativa de los ladrilleros riverenses, el Congreso abordará la problemática de aquellos “oleros” de mayor edad, no contemplados por la nueva ley de seguridad social. Alejo Hoffman indicó que la delegación riverense se propone solicitar una entrevista de la Mesa Nacional de ladrilleros con el Presidente de la República, Dr. Tabaré Vázquez, planteando el problema de los pocos más de un centenar de trabajadores, en todo el país, que han trabajado toda su vida en el ladrillo en forma informal, es decir, sin ser contribuyentes al Banco de Previsión Social y a la propia DGI.

Informó Hoffman que es uno de los tantos problemas sociales existentes entre los ladrilleros del país y para el cual el Estado no tiene ninguna legislación que los contemple. Muchos de ellos, incluso, ya son ancianos y a pesar de la edad siguen trabajando en las “olerías” ya que no tienen otra posibilidad de sobrevivencia.

El Movimiento Nacional de Ladrilleros, abriga la esperanza, que desde el Ejecutivo Nacional se dicte una ley especial de amnistía que contemple a ese pequeño grupo de personas que habiendo trabajado toda su vida carecen actualmente, ellos y sus familias, de los más elementales derechos a la previsión social.